Montaje de planta de hormigón in situ alcanza un 52%

 

Con esta instalación, ubicada en el terreno del Proyecto, se reducirá en un 65% el tránsito de camiones mixer en el entorno de la obra.

 

Tal como comprometió en su Declaración de Impacto Ambiental (DIA), refrendada en la Resolución de Calificación Ambiental (RCA), el Proyecto “Hospital del Salvador e Instituto Nacional de Geriatría” se encuentra montando una planta de hormigón in situ, la que reporta grandes beneficios en términos de sustentabilidad y procesos constructivos, así como logísticos.

 

El montaje de la planta -ubicada en el sector de calle Dr. Hernán Alessandri- partió el 10 de junio de 2019 y a esta fecha presenta un avance de 52%. “Estimamos que el término del montaje y entrega de la planta será en la primera semana de septiembre -señala Paolo Berríos, jefe del proyecto especial que ejecuta la empresa Polpaico- y después viene un período de certificación de las instalaciones y de acreditación de los hormigones. Así, a principios de octubre ya podría estar en producción”.

 

 

El trabajo de montaje de la planta está siendo realizado por un total de 28 personas, con muy buenos estándares de seguridad, que a la fecha se traducen en cero incidentes a las personas.

 

La planta de hormigón es de 120 m3 / hora y tiene por objetivo suministrar un promedio de 280 m3 / día, con variaciones que van entre los 150 y 500 m3 / día.

 

Una dificultad en el montaje tiene que ver con el lugar de emplazamiento de la planta y el reducido espacio para su instalación, que tiene alrededor de 1.050 m2 en forma de triángulo, lo que no da holgura para movimientos dentro del sitio, ya que lo normal para montar una planta de hormigón es un predio de un metraje mínimo de 2.500 m2. “Es un proyecto desafiante en el sentido logístico”, afirma Paolo Berríos.

 

 

Beneficios ambientales

 

La RCA del Proyecto exige que la planta funcione de una manera determinada, controlando las emisiones de ruido, de vibraciones y de polvo. Y con ese objetivo se está realizando el montaje, a fin de mitigar esos agentes y minimizar al máximo el impacto a la comunidad.

 

“Dado lo anterior -agrega Paolo Berríos- optamos por una planta mezcladora -en lugar de una planta dosificadora- ya que reduce la polución en el momento de la producción del hormigón. Adicionalmente, y con el mismo propósito, consideramos que las tolvas de carga, el bin de áridos y la cinta estén encapsulados”.

 

María José Cardemil, encargada de Medio Ambiente del Proyecto “Hospital del Salvador e Instituto Nacional de Geriatría” destaca que “es un desafío considerable implementar una planta de hormigón in situ, en un espacio tan pequeño y en plena comuna de Providencia. Sin embargo, esta iniciativa disminuirá de manera importante -en torno a 65%- la circulación de camiones mixer por nuestra área de influencia, minimizando la congestión vial y las molestias a nuestros vecinos”.

 

Otro beneficio ambiental es que la planta de hormigón va a disponer de una piscina de agua, recurso que va a ser recirculado y reutilizado dentro del proceso, permitiendo minimizar el consumo de agua potable, tan importante hoy en día.

 

Finalmente, y como ventaja constructiva, la planta in situ permitirá un suministro continuo de hormigón, el que será distribuido hacia las distintas áreas de trabajo del Proyecto a través de un sistema de bombeo y ramales, lo que permitirá reducir tiempos de espera.

 

1 Comment
  • alfredo jaime ulriksen jolly
    Responder
    Posted at 9:21 pm, Septiembre 13, 2019

    Excelente iniciativa. Lo mismo recuerdo que se hizo, estuve haciendo mi práctica de estudiante, en la constricción de la Central RAPEL de Endesa (verano 1963)

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